En una jornada cargada de tensión política y movilización social, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina rechazó este miércoles los vetos presidenciales a dos leyes clave: la Emergencia Pediátrica para el Hospital Garrahan y el Financiamiento Universitario. Con más de dos tercios de los votos en ambas votaciones, la oposición logró imponer su voluntad legislativa y enviar un mensaje contundente al Ejecutivo.
La ley de Emergencia Pediátrica, que había sido vetada por el presidente Javier Milei bajo el argumento de afectar el equilibrio fiscal, fue ratificada por 181 votos afirmativos, 60 negativos y una abstención. La norma garantiza fondos extraordinarios para hospitales pediátricos, recomposición salarial para trabajadores de la salud y exenciones impositivas para actividades críticas.
Por su parte, la ley de Financiamiento Universitario obtuvo 174 votos positivos, 67 negativos y dos abstenciones. Esta iniciativa establece un piso presupuestario del 0,8% del PBI para las universidades nacionales, actualiza los gastos operativos por inflación y ordena reabrir las paritarias docentes. La medida responde a una crisis presupuestaria que afecta directamente el funcionamiento de instituciones como la UBA.
La sesión fue acompañada por una masiva movilización frente al Congreso, con la participación de estudiantes, docentes, trabajadores de la salud y sindicatos. Las calles se llenaron de consignas en defensa de la educación pública y el sistema sanitario, mientras dentro del recinto se evidenciaban fracturas en los bloques oficialistas y aliados provinciales.
Ambas leyes pasarán ahora al Senado, donde se espera una ratificación que obligaría al Ejecutivo a promulgar las normas pese a su rechazo inicial. Este episodio marca un punto de inflexión en la relación entre el Congreso y el Gobierno, que enfrenta crecientes dificultades para sostener consensos legislativos y contener el descontento social.