En la 31ª Conferencia Industrial de la UIA, Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint, planteó que el actual programa económico del Gobierno debe ir más allá del orden macro y la política monetaria. “Debemos hacer política monetaria e industrial”, afirmó, al tiempo que destacó que el concepto de política industrial “no pierde valor por los abusos del pasado”.
El empresario reconoció los avances en estabilización macroeconómica bajo la gestión de Javier Milei, pero advirtió que la Argentina no puede depender únicamente de la disciplina monetaria ni de una sola cadena de valor. “Eso no alcanza”, sostuvo, y llamó a tomar decisiones sectoriales que fortalezcan la competitividad y la capacidad productiva del país.
Rocca defendió la necesidad de una política industrial moderna, capaz de enfrentar el impacto de las importaciones y la sobrecapacidad global, especialmente proveniente de China. Señaló que muchas empresas locales se ven obligadas a elegir entre agregar valor o cerrar, y que sin un marco regulatorio adecuado la industria argentina corre riesgo de perder terreno.
El titular de Techint también remarcó que la informalidad laboral y la falta de calidad institucional son obstáculos que deben ser abordados con reformas estructurales. En su visión, una política industrial debería incluir incentivos a la inversión, reducción de la carga impositiva y reglas claras para acompañar la transición hacia una mayor competitividad.
El pedido de Rocca se dio en un contexto de tensión con el ministro de Economía, Luis Caputo, quien en su exposición ante la UIA evitó mencionar la palabra “industria”. Para los empresarios presentes, la intervención de Rocca funcionó como un “desahogo” frente a la ausencia de un plan industrial en la agenda oficial.
Con este planteo, Rocca buscó instalar en el debate público que la política industrial es indispensable para el desarrollo argentino, y que el orden macroeconómico, aunque necesario, resulta insuficiente para sostener el crecimiento y la generación de empleo de calidad.