En diálogo con Infobae en Vivo, Pablo Semán sostuvo que el crecimiento del evangelismo en la política no es un fenómeno aislado, sino parte de un proceso de transformación más amplio. Según el sociólogo, la Argentina atraviesa un escenario donde lo que antes parecía sólido se volvió líquido, y las frustraciones sucesivas abren espacio para outsiders y nuevas formas de representación.
Semán destacó que figuras como el pastor Dante Gebel, promovido por sectores sindicales como posible candidato en 2027, son un ejemplo de cómo los evangélicos empiezan a ocupar un lugar en la arena política. Para el investigador, este desembarco responde a la búsqueda de alternativas frente a partidos tradicionales que ya no generan confianza ni entusiasmo.
En ese marco, el peronismo aparece como uno de los grandes afectados. “El peronismo tiene menos adherentes que Netflix”, ironizó Semán, subrayando la pérdida de capacidad de convocatoria y la desconexión con las demandas actuales de la sociedad. La frase resume la percepción de que el PJ atraviesa una crisis de identidad y representación, incapaz de sostener su histórico vínculo con las mayorías.
El sociólogo también remarcó que la diversidad religiosa en Argentina es un factor que se traduce en diversidad política. Los evangélicos, que antes se inclinaban mayoritariamente por el peronismo, hoy se sienten defraudados y buscan opciones que les den voz en temas sociales y culturales.
Finalmente, Semán advirtió que el avance de estos sectores no debe ser leído solo como un fenómeno religioso, sino como parte de un cambio político más profundo. En su visión, la política argentina se encuentra en un momento de transición, donde los partidos tradicionales pierden peso y los outsiders, incluidos los evangélicos, ganan terreno.