La feria judicial de enero no detendrá el avance de las causas penales que involucran a los principales directivos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Los tribunales federales mantendrán la actividad en expedientes sensibles, entre ellos los que investigan presuntas maniobras de corrupción y administración fraudulenta en la entidad madre del fútbol argentino.
Los jueces y fiscales a cargo de los procesos consideran que las pruebas acumuladas son de relevancia institucional y que no pueden quedar paralizadas durante el receso. Por eso, se programaron audiencias y declaraciones testimoniales que podrían aportar información decisiva sobre el manejo de fondos y contratos vinculados a la AFA.
Entre las declaraciones más esperadas figuran las de ex funcionarios y empresarios que habrían participado en negociaciones con la dirigencia. Se busca esclarecer el rol de los actuales directivos en la firma de convenios comerciales y en la administración de recursos provenientes de la televisación de los partidos.
La investigación también apunta a determinar si existieron desvíos de dinero hacia cuentas privadas y si se utilizaron sociedades interpuestas para ocultar movimientos financieros. Los fiscales sostienen que hay indicios suficientes para avanzar en la imputación de responsabilidades penales.
El avance de estas causas se da en un contexto de fuerte tensión política dentro de la AFA, donde algunos sectores reclaman mayor transparencia y un recambio dirigencial. La continuidad de las investigaciones durante la feria judicial refuerza la presión sobre la actual conducción.
De confirmarse las sospechas, los procesos podrían derivar en sanciones penales y en un reordenamiento institucional de la AFA. La expectativa está puesta en las próximas semanas, cuando se produzcan las declaraciones clave que podrían definir el futuro de la dirigencia del fútbol argentino.