La inflación sigue golpeando con fuerza el bolsillo de los argentinos. Según una encuesta difundida por Infobae, casi 8 de cada 10 personas consideran que su salario pierde frente al aumento constante de los precios, reflejando un malestar generalizado en la población. Los datos surgen del Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por Zentrix Consultora.
El estudio también mostró que el 64% de los encuestados se identifica como parte de la clase media baja o baja, lo que evidencia un deterioro en la percepción social de los ingresos y en la capacidad de consumo. La pérdida de poder adquisitivo se convierte en un factor central en la vida cotidiana.
La evaluación que la población hace sobre la economía nacional muestra diferencias respecto a la percepción de la situación individual. El 55,3% considera la coyuntura económica del país menos favorable que su experiencia personal.
Otro dato relevante es que el 40% de los consultados aseguró que no se toma vacaciones por falta de recursos. La imposibilidad de acceder al descanso anual refleja cómo la crisis económica impacta no solo en las necesidades básicas, sino también en la calidad de vida y en el bienestar emocional.
Por otra parte, el sondeo de Zentrix evidenció que los hábitos de consumo durante las fiestas de fin de año muestran cambios respecto a años anteriores. El 48,5% de quienes participaron en la encuesta anticipó que iba a gastar menos que el año pasado, en un contexto donde el poder adquisitivo presentó variaciones durante 2025. Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo reflejaron estas modificaciones en las costumbres: algunos hogares optaron por una menor cantidad de productos o realizaron sustituciones en sus compras.
Los especialistas señalan que la inflación persistente genera un círculo vicioso: los salarios no logran recomponerse, el consumo se retrae y las familias ajustan sus gastos en rubros esenciales. La percepción de que “el dinero no alcanza” se convierte en un denominador común en todos los sectores sociales.
La encuesta confirma que la economía es el principal problema que enfrentan los argentinos en 2026. La combinación de inflación alta, salarios rezagados y pérdida de beneficios como las vacaciones configura un escenario complejo que condiciona tanto la política como la vida cotidiana.