La industria automotriz argentina mostró un repunte en febrero gracias a un calendario con más días hábiles de producción. Según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), se fabricaron unas 40.000 unidades, lo que representó un incremento frente a enero.
A pesar de la mejora estacional, el sector sigue en retroceso respecto de 2025: la producción acumulada se ubica un 30% por debajo del mismo período del año pasado. La principal explicación es la caída de las exportaciones, que se redujeron de manera significativa por la menor demanda en Brasil y otros mercados regionales.
Las terminales automotrices señalaron que la baja en las ventas externas impacta directamente en los volúmenes de producción, dado que más del 60% de los vehículos fabricados en el país se destinan a la exportación. La contracción obliga a ajustar turnos y a moderar expectativas para el primer semestre.
En el mercado interno, las ventas se mantienen estables, aunque con un leve retroceso frente a 2025. El encarecimiento del crédito y la incertidumbre económica limitan la recuperación de la demanda local, que no logra compensar la caída externa.
El sector espera que la situación mejore en los próximos meses con la recuperación de Brasil y la apertura de nuevos mercados. Sin embargo, los analistas advierten que la industria automotriz enfrenta un año desafiante, con la necesidad de sostener el empleo y la producción en un contexto de alta volatilidad.